Los 100 de la Nava 2017

Una marcha cojonuda. Hasta los alambritos verdes esos….que me vienen de perlas para atar la bolsa del pan de molde…qué calamidad soy! Los pierdo todos!! Jajajajaja

Al lío: buena representación Sexmera se dio lugar en Nava de la Asunción la agradable mañana del 7 de mayo de 2017, para volver a disfrutar en esta marcha tan cojonuda.
Cojonuda por la Organización y cojonuda por el recorrido…por eso repetimos.

Recogí a Wandar en su casa poco antes de las 7:40. Allí llegó Julio también con su bici encajada en un coche pequeñín. Partimos y llegamos a la Nava (al aparcamiento Sexmero ya) a las 8 y poco. Saludamos a los de Boceguillas y a otros tantos Sexmeros y nos fuimos a por la bolsa del corredor. Bajamos las bicis de los coches, pusimos el dorsal en el manillar de la bici, nos apañamos y acicalamos y pá la salida….vaya, oootra vez los últimos!

La salida empezó, religiosamente, a las 9:00. El día apuntaba fresco pero no mucho, presagiando el calor que luego nos hizo. Menos mal que corría el viento, porque si no…
Empecé apretando un poco para tomar posiciones, para encarar la primera subida del río lo más adelante posible, pues cuanto más atrás vayas más gente se baja de la bici y tienes que patearla enterita. Nos tocó pateo…pero luego espabilamos de cojones y ya no nos bajamos hasta la cuesta del Jonnhy esa.

Esta primera parte del recorrido es una de las más bonitas. Una vereda sinuosa entre la sombra de los árboles, interrumpida por un par de subidas y bajadas de gran desnivel.

Como Wandar iba delante, a Fonsi y a mí nos tocó apretar hasta pillarle. Lo hicimos en la cuesta de entrada a Navas de Oro. Así rodamos juntos y junto a otros cuantos bikers, por los pinares arenosos de Navas de Oro, en terreno llano, veredas, subi-baja hasta la Constanzana, donde paramos brevemente en el primer avituallamiento a rellenar botes de agua, papear algo y quitarnos ropa, que ya sobraba.
Echando virutas nos pusimos en marcha, pues en pocos minutos aparecen ciclistas y luego se atascan los caminos…y no es plan. Así, de esta manera, a partir de aquí, íbamos la mar de a gusto yendo los tres solitos o con algún compañero de fatiga más, pero sin atascos. Bien.

Tras pasar la carretera del Eresma, enfilamos la subida a la depuradora de Bernardos a toa mecha, donde estaba situado el primer punto de corte, sobrándonos algo más de media hora para el desvío a la ruta corta. Le siguen una serie de cuestecitas majas, intercaladas por otras bajaditas también mu majas (pasando por el puente de madera tan conocido y tan chulo), así como el pueblo deshabitado de Fuentes y…..la puta cuesta!!! Perdón: la cuesta del empujabike sí o sí. Cada vez llegamos un poquito más arriba, pero hay que joderse con la cuestecita!!
Seguimos en subi-baja, tooodos con buena inclinación, añadiendo el calor que pega ya cosa mala. En este momento Wandar va algo más atrás. Fonsi y yo decidimos esperarle en el siguiente avituallamiento, situado en lo alto de la Ermita del Tormejón. No tarda en llegar, pero nos dice que tiremos los dos, que él va a ir a su ritmo (que nos es bajo, porque llegó poco después que nosotros a meta). Tras rellenar botes de agua y comer algo, le digo a Fonsi que espabile que nos vamos, pues se está llenando de ciclistas el lugar y justo hay una bajada cojonuda con un paso jodidillo donde puede haber un atasco de cojones. Una cuesta….Armuña, otra más…Pinilla Ambroz….el repetidor…el otro monte en forma de joroba de camello….terreno algo más llano, donde apretamos un poco, nos da el viento de cara pero se agradece muchísimo. Último avituallamiento: no nos detenemos, pasamos raudos. Hay allí un grupete de Sexmeros que nos llaman de tó menos “majetes”. Enfilamos la última ascensión importante: los petroglifos de Domingo García. Tras un último caracoleo de subi-baja, enfilamos a toa castaña hacia la Vía Verde. Nos encontramos a Perico de Boceguillas y paramos a dejarle una bomba de aire que le hace falta para llegar a meta. Enfilamos la Vía Verde, tampoco sin crugirnos en exceso y, tras rodear Nava entramos en meta tras 5 horas y cuarto de pedaleo.

Buen estreno de mi nueva montura: mi “eSpe”. Menudo cambio!! No sólo rueda más rápido si no que es más estable, pasa por encima de (casi) todo y la arena no es problema ya (a no ser que haya para hacer un edificio). La suspensión trasera sólo se hunde ante los baches (ya no por las pedaladas). Muy cómoda.

Nos duchamos con agua fresquita y, mientras se hacía la paellita rica, charlamos sobre la marcha tomando una birra también fresquita. Tras el papaeo, el sorteo de regalos, donde Wandar sufrió del corazón, ya que tenía el 371 y salieron el 370, 372, 376, 378,……
La Marcha de los 100 de la Nava siempre merece la pena hacerla. El recorrido es cojonudo (eso sí: exigente: 105km y 1500m de desnivel), pero el recorrido sin más no forma una Marcha. Para ello es necesario una Organización como hace el Club Navabike: de 11. De 10 sería organizarlo todo de puta madre; pero ellos se reinventan y lo mejoran, aun cuando unas horas antes, ciertas “personas” han intentado boicotear la Marcha quitando señales, borrándolas o echando árboles en el camino.

Qué tendrán los 100 de la Nava que las 500 inscripciones se agotan en pocas horas!!??

Pues para saberlo: vas y lo vives.