Powerade MTB Non Stop Madrid-Lisboa 2017. Capitulo III Final

Domingo 24 de septiembre.

Después de desayunar en condiciones (y algo más por si acaso…) en el hotel. Recojo la maletilla y, después del check-out, paseo tranquilo hasta la meta. La temperatura es agradable, algo fresca pero muy agradable por la brisa marina y el olor a salitre.

9:30 de la mañana. Quedan 8 horas y 30 minutos para el cierre oficial de la prueba y siguen llegando corredores, a veces en solitario, pero lo normal es en grupos de varios corredores. Cuando esto es así, se les unen el resto de sus compañeros de equipo y se producen ciertas llegadas masivas, como el final de una marcha cualquiera, de una marcha más. Pero no es una marcha cualquiera, no.
La temperatura sigue siendo agradable, pero a la sombra.

Estoy ciertamente cansado. Hoy el día pinta largo, hasta que por fin pueda acostarme en mi camita y hacerme un ovillo con mi preciosa…y me deje llevar por los brazos de Morfeo.

Pero esto sigue y aún le queda. Paciencia y a disfrutar. Ya dormirás, ya descansarás.

Miro el correo en el móvil y veo que Víctor Mur, Jefe de Prensa de la Marcha, me ha enviado la tarjeta de embarque. Mi vuelo sale a las 19:15 hora local. Una hora más en Madrid. El vuelo tarda apenas 55 minutos. Por lo que llegaré a Madrid a las 21:30.

A diez minutos para las 10:00 de la mañana la zona de meta está hasta arriba de corredores fatigados, equipo de apoyo, periodistas, organización, personalidades de la política y la cultura, gente sin más,….

Han venido todos los Alcaldes de todas las localidades por donde hubo puntos de relevo hasta Lisboa. Se les invita a todos a la comida en un restaurante de la zona. El mismo donde comemos y cenamos los de la prensa y la organización.
Ambientazo. 20 minutos más y esto se peta.

Me fijo en las bicis de los corredores finisher y no todos son pepinos de bicis. Veo alguna de hace 20 años, con su triple plato y sus frenos V-brake. No hay excusas si hay ilusión y ganas.

11:15 y ya se ven a todos los equipos ganadores uniformados, listos para recibir los premios.

11:40 y no cabe un alma. No sé yo cómo voy a tomar fotos del podio!! Pues me cuelo, o me dejan pasar (será la acreditación??) sin ningún problema, hasta la cocina! Tomo fotos de todos los ganadores de cada categoría: de 4, de 3, de 2, y en solitario. Así como de la general, por orden de llegada. Y las voy subiendo al Facebook.
Grata sorpresa cuando me encontré con un amigo del cole: Álvaro. Iba como conductor de un equipo de 3 integrantes. Con mucho sueño y cansancio acumulado pero con una sonrisa y satisfacción enorme. Junto a él, uno de los 3 corredores. Otro durmiendo y el último (Rubén) estaba realizando ya el último tramo. Vemos según su dispositivo geolocalizador, que le quedan unos 40 kms. Como son ahora las 12:30, hasta las 14:00 no llegará. Con un total de 51 horas de carrera.

12:45 y la meta recobra su vacío y silencio. Recobra la calma.

13:52 horas. 50 horas 52 minutos de carrera. Llega Guillermo Prieto. Corredor pucelano que ha completado la prueba en la categoría SOLO. Con una pierna ortopédica. Este chico, para mí, es un auténtico ganador, un verdadero triunfador. Comenta que si no se ha caído 50 veces, no se ha caído ninguna.” La pierna mala se me enganchaba en la cala y me caía irremediablemente” Decía sonriendo. Cansado, pero muy contento.


Aprovechamos para ir a comer. Son las 14:30.

15:25 llega Mayte. Única chica en la categoría SOLA. Llega acompañada de su hijoNoel, corredor también la categoría SOLO. Han ido juntos todo el recorrido. Otra ganadora.

52 horas 30 minutos de carrera concluye la prueba el equipo mixto de Madrid que están estudiando Ciencias del Deporte. Les ha pasado “de todo”. Se han caído todos menos una de las chicas. El que concluye el último tramo está visiblemente dolorido y con heridas en cara y hombro, “a punto de abandonar estuve” me dice. No puede mover casi el brazo derecho. Es Zdavko. Han tenido problemas mecánicos, pinchazos, perdidas del camino,…. Pero lo han conseguido!!

Gonzalo Herranz, corredor en categoría SOLO, está a 15 kms de meta. Su apoyo, novia enamorada Carla Siguero, me comenta que tan sólo ha dormido 1 hora y 30 minutos la primera vez y luego 1 hora. Ella unas cabezadas y seguidas tan sólo 3 horas. Con la ayuda de su padre hasta Plasencia y desde allí de sus suegros. Gonzalo tuvo rotura de cadena en la primera etapa. También ha tenido que superar pinchazos, rotura de GPS. Que tuvo que pedir ayuda a compañeros solidarios para poder seguir esta gran aventura.

Carla me comenta que cuando llegue Gonzalo a meta tiene pensado pedirle matrimonio. Esto no lo saben sus suegros allí presentes, pero no ha podido evitar contárselo al resto de los allí presentes. La emoción es tal que no lo puede contener. Me comenta también que fue ella misma la que le pidió salir en la misma cumbre de Peñalara.

Llega Gonzalo con un tiempo total de 53 horas y 50 minutos y Carla, tras abrazarle y besarle, le pide matrimonio con cartel, sortija y rodilla a tierra incluida.
Emociona a féminas presentes a moco tendido y algún que otro hombre que, disimula como si algo se le hubiera metido en el ojo. Ya!

Esto se acaba amigos.

Aún quedan corredores por terminar este último tramo. Algunos, tristemente, han tenido que abandonar, en contra de su voluntad, seguro. Pero esta grandiosa aventura está tocando su última canción. Es la de los créditos finales. Esa triste melodía y a la vez nostálgica, que emociona al recordar los sufrido, lo vivido, lo superado; e ilusiona al mirar hacia delante, pensando en la siguiente, o en volver a sacarte la espinita clavada.

He vivido esta enorme experiencia en lugares privilegiados. Mi admiración enorme para todos los participantes. Especialmente para los que tuvieron que dejarlo y para los últimos en llegar.
Han sido 790 km.

He vivido cada momento con envidia, con mucha envidia sana e insana por no poder dar pedales. Mi pasión. Lo mío… ya sabéis: dar pedales, y luego escribir la crónica, mi crónica, la vuestra.

Espero que hayáis disfrutado leyendo tanto como yo al vivirlo (desde fuera, eso sí). Como yo al verlo. Desde mi lugar privilegiado. Aunque sólo sea un poquito, habrá merecido la pena.

Nos vemos en el camino.
Jarri