Un sexmero por Londres. Capitulo VI

Superada la barrera de los 18 meses de esta aventura en tierras inglesas.

Desde que aterricé el 15 de Septiembre de 2015, dejando en mi querida Segovia a nuestra familia, amigos, conocidos, un montón de cosas por hacer y otras frustradas por la situación de nuestra ciudad y de nuestro país.

A todos los que me escribieron solicitando la crónica que cada 3 meses redacto contando mi experiencia aquí en Londres, mil perdones, pero tengo un buen motivo para aplazar esta redacción trimestral, a un día especial como hoy.

El año pasado mis compañeros de trabajo me sorprendieron con un detalle y esta carta de felicitaciones donde firmaron para felicitarme el día y la verdad es que se agradece mucho.

Hoy 23 de Marzo, cumplo 37 años y me siento como cuando tenia 17.

Esa etapa de la vida llena de cambios, de retos, de objetivos, de cosas nuevas, personas que se quedan atrás y otras muchas, pendientes de conocer. El tren de la vida que sigue su ruta y se va deteniendo en aquellas paradas que son más atractivas. Mientras tanto, escribimos un cuaderno de bitácora para algún día dejar testimonio de nuestra memoria, pues antes o después, los recuerdos se olvidan, pero las grandes experiencias y esas personas que nos rodean, estarán ahí, siempre presentes para recordar juntos esos grandes días de gloria.

Aprovecho a agradeceros de antemano esos mensajes tan positivos y de felicitaciones.

Ayer ocurrió un incidente lamentable en esta ciudad que lleno de lágrimas e irá el alma de las personas. Humanos que odian a los de su misma especie, por estúpidos motivos y que siempre terminan igual, pagando justos, por pecadores. Mis condolencias al mundo.

Me gusta compartir mi alegría y la ilusión que he depositado en esta aventura con todos vosotros, distantes por el mar que nos separa, pero a la vez, cercanos, por la amistad que nos une.

Voy apreciando mejoras en mis conocimientos sobre el idioma y poco a poco voy perdiendo el miedo a interactuar con otros individuos, lanzándome a chapurrear ese Spanglish que tengo. Soy cabezota como el que mas y reniego de abandonar mi querida lengua materna, el Castellano.

Ese idioma que muchos descalifican (desde la ignorancia) esta considerado como el segundo mas hablado en el mundo después del Chino mandarín (por el numero de personas, no por el numero de lugares donde se habla).

Sigo explorando nuevos lugares, nuevos rincones de esta ciudad, pues a día de hoy, me considero un turista de larga estancia y explorar se está convirtiendo en un entretenimiento de lo más divertido. Además, la bicicleta me permite llegar a muchos sitios que a pie ni me plantearía ir. Que gran invento es la bicicleta, jejeje

Hay cosas que me siguen sorprendiendo en una ciudad tan avanzada culturalmente y es el tema de la recogida de basuras en algunos puntos del casco urbano de Londres. Es curioso ver como en puntos muy céntricos y por lo tanto, sitios por donde puedes ver auténticas mareas de turistas, las aceras están llenas de bolsas de basura apiladas. No me digáis cual es la razón porque a día de hoy no la he descubierto, pero ver algo así me da repelús pensando en las colonias de roedores que pueden estar alimentando y la cantidad de enfermedades que puede acarrear esto. En otros sitios, si puedes ver contenedores de basura como en cualquier ciudad civilizada, así que no te sorprendas si vienes de visita y ves esto así.

Las calles, como siempre, abarrotadas de personas que van y vienen, muchos autóctonos de por aquí, muchos inmigrantes venidos de todas partes del mundo, especialmente India, Bangladesh, Rumania, Bulgaría, Pakistán, Iran Iraq, etc…. y como no, españoles e italianos que también somos un buen número. Es una ciudad multi-cultural y donde se aprende de todo, no solo un nuevo idioma, si no, diferentes culturas, gastronomías del mundo, costumbres de lo más extrañas y sobre todo…. muchas experiencias nuevas.

Como os decía en líneas anteriores, en mis días libres me encanta salir a la calle y explorar sitios nuevos o volver a lugares que me han gustado y que sigo observando por si descubro algo nuevo. Una tarde me pasé por la iglesia del Temple, situada en la City de London (casco antiguo) que aunque se supone que es la zona más antigua de Londres, apenas quedan vestigios porque fué una zona arrasada por el fuego en 1666. Ahora es una zona de grandes y espectaculares edificios que albergan cientos de negocios donde el dinero es su religión.

La iglesia del temple tiene mucha historia y muchos misterios, aunque nosotros, los segovianos tenemos en nuestra querida Ciudad una iglesia muy similar y sinceramente, mejor conservada de su construcción original. Este edificio dicen por aquí que fueron los miembros de la Orden del Temple (Los Templarios) los encargados de su construcción, pero tengo entendido que la de Segovia (Veracruz) la construyeron los miembros de la Orden de los Hospitalarios o del Santo Sepulcro, que viene a ser un poco más o menos.

Con mi bicicleta de montaña suelo recorrer los pueblos de alrededor de Londres, y también tengo la suerte de poder ir al trabajo con ella. Los más observadores os daréis cuenta que ni siquiera la doy un manguerazo después de mis salidas a la montaña, pues me sirve de “espanta-ladrones”, jejeje A ver quien es el guapo que roba una bici que le va a dar mas tarea limpiándola que vendiéndola.

En la calle si que tengo que poner una cadena para no dar facilidades a los “amigos de lo ajeno”. Es una gozada poder acudir a tu puesto de trabajo haciendo un poco de ejercicio, además del considerable ahorro, ya que el transporte público de Londres tiene unos precios algo elevados. 1 viaje en metro en zona 1-2 (2,40 libras) y en hora punta 2,90 libras… que en mi caso, para un trayecto de 25 minutos entre mi casa y el trabajo me costaría unos 4,80 libras cada día (5€). Lo normal es gastar unas 150 libras al mes en transporte y yo estaré gastando unas 30 libras. Si vienes a Londres, prepara unos ahorrillos solamente para dedicarlos al transporte. Aunque hay abonos más económicos, casi seguro que tendrás que utilizar el transporte público, ya que la ciudad es muy grande y distantes los puntos a visitar. En otras ocasiones también utilizo el servicio de autobús público y su precio es de 1,50 libras por trayecto. Más económico, pero más lento debido al intenso tráfico de vehículos.

Los domingos suelo quedar con mi amigo Sergio (madrileño madrileño) para salir a rodar a esos espectaculares bosques que esconden auténticos senderos mágicos para los ciclistas de montaña. Poco a poco, vamos conquistando tierras de por aquí.

Un pueblecito que está muy chulo es Kingston Upon Thames, a unos 40 minutos de Londres siguiendo el curso del río arriba. Además, se puede llegar por un camino que va paralelo al río Tamesís sin apenas dificultad física ni técnica, apta para todos los públicos.

Es un pueblo encantador y tiene obras de arte tan curiosas como las típicas cabinas londinenses tumbadas como si las hubieran empujado (fichas domino). Es un recorrido que me gusta mucho hacerlo, porque a la vuelta a Londres, puedes atravesar el famoso parque de Richmond, una maravilla que está llena de ciervos en libertad y cientos, o miles de personas practicando ciclismo o senderismo.

Los días que hace bueno, es un reclamo para todos los londinenses.

Para el mes de Julio, tengo decidido participar en un evento llamado Prudential London, donde se reunen más de 90.000 bicicletas en ese fin de semana para disfrutar de unas buenas rutas en bicicleta de carretera (bici que aún no tengo y que no he montado en mi vida), y estoy seguro que lo disfrutaré como un enano pues el ambiente es espectacular.

Del tema culinario, no os voy a mentir, en estas tierras puedes comer de todo, de cualquier cultura, de cualquier país o de cualquier cocina del mundo, pero en ocasiones, la materia prima no tiene nada que ver con las delicias de la cocina Mediterranea y ni que decir tiene, con la cocina Castellana. Algunos días me puedo permitir la licencia de comer alimentos de nuestra tierra, pues suelo traer una buena cantidad cuando vuelvo de mis viajes a casa.

Como tengo mucho tiempo libre, por las tardes, me meto en la cocina y voy experimentando recetas con diferentes productos, unos días acierto, y otros…. bueno…. otros tal vez debería repasar un libro de cocina. En unos días cambiaré de alojamiento para intentar mejorar lo presente y subir un escalón más la calidad de vida en esta aventura.

Y mientras tanto…. sigo en contacto a diario con mis socios Sexmeros, los cuales llevan meses preparando y organizando lo que será la V Edición de la Marcha de los Sexmos. Este año, trasladamos el chiringuito (y digo esto, porque parecemos feriantes que cada año cambian de destino) al Sexmo de Cabezas, con Mozoncillo como protagonista. Con las mismas ilusiones que en la I edición y super contento con la trayectoria de este jóven club y del proyecto de la Ruta de los Sexmos. Poco a poco vamos convirtiendo este proyecto común en algo que forma parte de nuestras vidas, y aunque nos quita mucho tiempo, también está consiguiendo muchas cosas, como conocer muchos pueblos de Segovia, a sus gentes, sus tesoros naturales, y sobre todo, a todos esos socios Sexmeros que formamos esta familia.

Poco más que aportar hoy, os espero a todos el 11 de Junio en Mozoncillo. Este año, prometo quedarme a la comida y compartir con todos vosotros estas experiencias y vivencias de un Sexmero en Londres.

Para vosotros… Irene & Pachi