El Tiemblo-Tabanera del Monte

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo, no en el resultado. Un gran esfuerzo es una victoria completa”

De alguna u otra manera, cada uno de los 4 integrantes, pensábamos que: “bah, poco más tarde de la hora de comer estamos en casa”…nada más lejos…

La idea de la ruta de hoy era ir todos en la furgo de Wandar hasta la localidad abulense de El Tiemblo, dejarla allí, venirnos en bici hasta Tabanera del Monte; e ir al día siguiente en coche para dar un paseo, comernos un buen chuletón y traernos los coches.
Quedamos a las 6:40 en Tabanera City y empezamos con el tetris de meter las 4 bicis en la furgo de Wandar y nosotros 4. Se sudó la gota gorda con la bici de Fonsi, ya que no se podóa desmontar la rueda delantera ni mover la tija…pero finalmente entró todo y todos.

La cosa se nos dio bastante bien y comenzamos la ruta en bici a las 8:45 de una mañana fresca pero sin llegar a ser fría…vamos, que nos esperaba calorcito.
Encendí el grillo y puse el primer track a seguir: El Tiemblo Cebreros. La cosa pintaba cómoda, más bien de bajada, hasta que, llegando a Cebreros, la cosa se empinaba cosa mala, por una especie de camino empedrado. Al llegar al otro lado del pueblo primera sorpresa del día: el 2º track (Cebreros-Navas del Marqués) no se había guardado en el grillo (GPS). Esto no nos impidió continuar (faltaría más), pero nos retrasó bastante, obligándonos de vez en cuando a echar mano del móvil y guiarnos por la ruta dibujada en la página web de wikiloc.
Tras volver por nuestros pasos en un camino, tomamos una vereda rota con fuertes rampas y siempre en continuo ascenso con partes muy técnicas, maleza, y todo lo que la naturaleza pudo inventarse para hacer este tramo hasta Hoyo de Pinares tan duro y complicado.

En esta parte fue cuando Fonsi cayó en unas zarzas y jodió el culote (en Hoyo de Pinares se lo pudimos medio apañar con cinta americana que compró), y er Jarri tuvo un revolcón tonto, entre maleza, con varias vueltas sin consecuencias, excepto un golpe en el muslo izquierdo que le duró toda la marcha (por no decir que siguió con ese dolor varios días).

Aprovecho para felicitar a Fonsi que, aun habiendo tenido una caída con la moto unos días antes, teniendo la pierna como un botijo de hinchada, vino e hizo la marcha como un campeón.

La vereda terrible llega a su punto más álgido y crees que ya ha pasado lo difícil pero no: aún queda la bajada hasta Hoyo de Pinares. Es mejor que la subida, y más divertido…pero tiene bastante técnica. La sonrisa de oreja a oreja de Javi, mostraba que estaba disfrutando como nunca el jodío!

Hoyo de Pinares. Km 19 de la ruta y 2 horas 10 minutos de pedaleo. Casi 800m de desnivel positivo….esto pinta que va a ser un poco durillo…

Apañamos el culote a Fonsi y seguimos sin detenernos mucho tiempo…
Seguimos acumulando kms y desnivel por caminos anchos en su mayor parte en esta parte. Pedaleamos a la sombra de los pinares, que se agradece y mucho, pues ya son casi las 12 del mediodía y el calor aprieta un poco ya. Pero no nos quejamos, solo tenemos que dar pedales…
En esta parte debimos salirnos de la ruta que dibujé pero nos orientamos bien, porque volvimos a coger el track dibujado en algún punto de la ruta. No hubo percances ni tramos difíciles o raros e imposibles, así que todo iba bien. El resto no nos importa.
Así hicimos varios kms, en buena armonía, pedaleando y charlando, con tramos de subida y de bajada, teniendo como referencia una carretera que, suponíamos que conducía a Navas del Marqués. Hasta que el camino se ponía cada vez más empinado, hasta pasar por encima de las vías del tren por un paso elevado, y terrible a partir de aquí, con unos toboganes del copón, imposibles de subir, aunque siempre los subíamos….hasta donde podíamos…

Km 42: Navas del Marqués. 4h30’ de marcha. 1500m de desnivel positivo. La 1 de la tarde: toca comer algo y beber algo fresquito: una cocacola pá 4, unas gominolas y un par de botellas de agua para rellenar bidones y mochilas…ya ves tú, que manjar!!!

Menos mal que tuvimos alguna que otra caída, porque si no ni paramos…

Le continúa un tramo ascendente, para salvar uno de los innumerables cerros del lugar, lo justo para bajar por un camino muy roto, con un fuerte giro a izquierda, para ir a dar a una presa en medio de la nada. La cruzamos por la presa y volvimos a apretar un poco para superar otro cerro…un poco de bajada y otro cerro más…y una puerta al principio y otra al final de cada uno…parecía “el día de la marmota”

IMPORTANTE: llegarás a un cruce de caminos donde, a la izquierda hay un camino ascendente muy técnico y roto, con muchísima piedra suelta; y a mano derecha una puerta. Pues bien: coge el camino de la derecha!!! No seas bobo!! Avisao quedas.. luego, en el primer cruce de caminos giras a la izquierda y salvas el terrible camino que nosotros sufrimos como perros. Casi 1 km que se hace eterno el muy cabrón!!

La cosa sigue en ascenso pero ya te importa tres cojones, comparado con lo que acabas de pasar. Rodamos por el camino de Peguerinos, hacia la línea divisoria de las 3 provincias: Ávila, Madrid y Segovia, donde, tras pasar una puerta, aprovechamos para comer y descansar un poco.

Km 55, mitad del recorrido.

Le sigue una vereda descendente muy rota no: lo siguiente, además hay que girar a la derecha, hacia un arroyo, por otro tramo de tierra mucho más empinado (hacia abajo) Otra leche que me pegué justo antes del arroyo. Pasamos el arroyo y nos tocó empujabike apenas 100m por una pendiente que costaba incluso andando…pero…llegó la recompensa….”el Camino del Ingeniero”

Es una veredita muy estrecha, con muchos giros y curvas, con algún pequeño arroyo, piedras, raíces, subidas y bajadas, con varios pinos en medio del camino PERO que se han hecho caminitos con las bicis para esquivarlos TODOS.
Hay dos formas de disfrutar estos 12 kms de puro MTB:
tranqui, llevando desarrollos altos para poder sortear las subiditas cortas pero empinadas
A trapo: lo mismo, pero subiendo las pulsaciones y la adrenalina.
Nosotros fuimos con algo intermedio, más tirando hacia la primera opción, al menos yo, que iba sufriendo un bajón de cojones y tenía que llevar la única intensidad que me permitían mis piernas: intensidad “dumpe”: pet, pet, pet, pet, pet, pet, pet…

Una vez en San Rafael y, tras pasar sin consecuencias por un control de picoletos de unos 15 (ni más ni menos) a la altura de la N-VI, nos mentalizamos para subir los más de 13kms que separan San Rafael de la subidilla terrible de Marichiva…pero al poco de empezar a subir tuve que parar para estirar, comer un poco y bajar un poco el sillín. Esto último funcionó, porque no me volvieron a dar tirones en la parte interna de los muslos. Así que, poniendo un ritmillo dumpe fuimos subiendo los cinco. Sí, cinco. Se nos unió otro compañero de San Rafael, que además nos guió por el mejor y más corto camino para subir hasta el desvío a Marichiva, donde se volvió para su casa y nosotros, tras comer todo lo que me quedaba ya, subimos esa terrible subida de apenas 700 m que lleva a Marichiva y el Camino de la Senda del Infante.
La mayor parte de este caminito del diablo lo subí a pata. Pero luego me subí a la bici y pude llegar a casa sin ningún otro tirón, que era lo que yo quería.
La temperatura había bajado considerablemente en la subida, así que en la bajada tuvimos que echar mano de los manquitos y los guantes.
Como lo que queríamos ya era llegar a casa, enfilamos la pista forestal hasta la Gallega, Puerta del Campo, carril bici y, por el viaducto, por fin llegamos a Tabanera del Monster a las 19:00 horas.

De las GRS (Grandes Rutas Sexmeras), ésta es, para mí, la más preciosa, la más dura y la que más mérito merece con diferencia.

Ya estoy trabajando en mejorarla para poder repetirla con otros amigos y socios Sexmeros. Salvando esos tramos que creemos que es mejor sortear para poder re-disfrutar esta ruta tan COJONUDA…eso sí: ya será con mi nueva montura…

Al lío, al lío!!!!

DESCARGAR EL TRACK